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Investigadores de la Fundación Lucha contra las Infecciones participan en un estudio clave sobre el impacto del clima en la enfermedad del legionario en Cataluña

05/02/2026
Investigadores de la Fundación Lucha contra las Infecciones participan en un estudio clave sobre el impacto del clima en la enfermedad del legionario en Cataluña

Investigadores de la Fundación Lucha contra las Infecciones han participado en un estudio a gran escala que analiza cómo el cambio climático influye en la presencia de Legionella en los sistemas de agua y en el aumento de los casos de enfermedad del legionario en Cataluña. El trabajo, publicado recientemente en la revista científica Water Research, aporta nuevas evidencias que apuntan a la necesidad de adaptar las estrategias de prevención y vigilancia frente al calentamiento global.

El estudio es fruto de un trabajo conjunto entre el Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP), el laboratorio AQUALAB, la Agencia de Salud Pública de Cataluña, el Servicio Meteorológico de Cataluña y la Fundación Lucha contra las Infecciones, con la participación de la Dra. Pedro Botet, jefa de la línea de infecciones bacterianas graves y co-jefa de la línea de infecciones en pacientes inmunocomprometidos de la Fundación.

Una bacteria ambiental con un impacto creciente en la salud

Legionella es una bacteria presente de forma natural en entornos acuáticos, pero que puede proliferar en instalaciones artificiales como tuberías, sistemas de agua fría, torres de refrigeración o fuentes ornamentales. Cuando se dispersa en forma de aerosoles y se inhala, puede provocar infecciones respiratorias que, en algunos casos, derivan en una neumonía grave conocida como enfermedad del legionario.

Esta bacteria se desarrolla especialmente bien en aguas templadas, entre los 25 y los 42 °C, un rango que cada vez se alcanza con mayor facilidad debido al aumento de las temperaturas asociado al cambio climático. Este escenario genera condiciones más favorables para su multiplicación y aumenta el riesgo para la salud pública.

Un estudio pionero basado en datos reales de vigilancia

Aunque estudios previos ya habían explorado la relación entre el clima y los casos de enfermedad del legionario, hasta ahora existía poca información sobre cómo las condiciones meteorológicas afectan a los sistemas de agua artificiales, que son la única fuente conocida de contagio.

Esta investigación, liderada por el Grupo de Estudio Clínico y Ambiental de las Enfermedades Infecciosas (CEID) del IGTP, es la primera de estas características basada en muestras recogidas en los controles habituales de los sistemas de agua, y no únicamente en instalaciones investigadas a raíz de brotes concretos.

El análisis incluye más de 32.000 muestras de agua recogidas entre 2018 y 2023 (con la exclusión del año 2020 debido al impacto de la pandemia), todos los datos de los casos declarados de enfermedad del legionario en Cataluña y los datos meteorológicos del mismo periodo.

Más calor, más riesgo

Los resultados muestran que el aumento de las temperaturas ambientales y el alargamiento de los periodos cálidos crean condiciones ideales para que Legionella incremente su presencia en los sistemas de agua. Cuando la temperatura exterior aumenta, instalaciones como los sistemas de agua fría o las torres de refrigeración pueden calentarse lo suficiente como para permitir la multiplicación de la bacteria.

Según explica Elisenda Arqué, primera autora del estudio, “los episodios de calor prolongado no solo elevan la temperatura ambiental, sino que transforman las condiciones internas de los sistemas de agua, haciéndolos más vulnerables a la colonización bacteriana”. En los meses posteriores a estos episodios, los casos de enfermedad del legionario tienden a aumentar.

Uno de los resultados más relevantes es que los sistemas de agua fría, a menudo considerados menos problemáticos, pueden convertirse en puntos críticos en contextos de calor intenso. Además, el estudio detecta un incremento progresivo de muestras positivas a lo largo de los años analizados, en paralelo al aumento de los casos notificados.

Retos en el diagnóstico y la prevención

El análisis también pone el foco en los retos diagnósticos. Dentro de la especie L. pneumophila, la más prevalente, los serogrupos 1 y 2-14 están igualmente presentes en el medio ambiente. Sin embargo, los métodos diagnósticos más utilizados detectan principalmente el serogrupo 1, lo que sugiere que una parte de las infecciones podría no quedar registrada.

En este sentido, los investigadores subrayan que el reto actual no es solo detectar Legionella, sino anticipar los periodos y las instalaciones de riesgo en un contexto de cambio climático. Un aspecto clave para proteger especialmente a las personas más vulnerables a las infecciones respiratorias graves.

Adaptar las estrategias frente al cambio climático

Los resultados del estudio evidencian que el calentamiento global está favoreciendo la colonización de los sistemas de agua por Legionella y, como consecuencia, el aumento de la enfermedad del legionario. Ante este escenario, los autores destacan la necesidad de reforzar la vigilancia, adaptar las estrategias de prevención y mejorar los diagnósticos clínicos.

Desde la Fundación Lucha contra las Infecciones, la participación en este tipo de estudios refuerza el compromiso con la investigación aplicada y con la generación de conocimiento que permita anticipar riesgos emergentes y mejorar la salud pública en un contexto de cambio global.

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