Este año hemos impulsado proyectos de gran impacto científico que refuerzan nuestro liderazgo en investigación clínica. Destacan el estudio AELIX‑003 en VIH, que ha demostrado el potencial de una vacuna terapéutica para mejorar el control del virus sin tratamiento antirretroviral; el ensayo COCOS en covid persistente, que explora nuevas opciones terapéuticas para los síntomas neurocognitivos; y BREAKFREE‑SY, un proyecto internacional para avanzar en el diagnóstico y control de la sífilis congénita, financiado con una ERC Consolidator. Además, hemos consolidado avances relevantes en salud global, como el primer protocolo europeo de cribado y tratamiento de la esquistosomiasis genital femenina, que ya muestra mejoras claras en la salud de las pacientes.
Paralelamente, hemos iniciado proyectos que pueden transformar la práctica clínica, como el estudio COVID KIDNEY, que investiga si los trasplantes renales pueden realizarse con seguridad en pacientes con covid‑19 asintomática o leve. También hemos ampliado la investigación en bacterias multirresistentes en entornos acuáticos e infecciones graves, reforzando el enfoque One Health y la vigilancia microbiológica. Este conjunto de estudios refleja un año de avances sólidos, multidisciplinares y orientados a generar soluciones reales para las personas.