Jordi Puig, director de Ensayos Clínicos, participa en la creación del primer documento para el cuidado enfermero experto de personas con VIH
Un grupo de trabajo del Grupo de Enfermería Experta en VIH (GEEVIH) de SEISIDA, en el cual ha participado Jordi Puig, director de Ensayos Clínicos de la Fundación, ha elaborado un documento que desarrolla prestaciones e intervenciones de la enfermera experta en función del perfil de la persona con VIH. El ‘Documento para el cuidado enfermero experto de personas con VIH’ ayudará a adaptar los cuidados a la realidad actual del VIH como infección crónica.
El papel clave de la enfermera experta en un modelo de atención centrado en la persona
Desde que se detectaron los primeros casos de sida, hace 43 años, se han producido muchos avances en la infección por VIH. Tantos que hoy en día en las personas con VIH recién diagnosticadas la esperanza de vida es similar a la de la población general. Ahora mismo, el 55,5% de las personas con VIH en España tienen más de 50 años, y los modelos predictivos calculan que este porcentaje será del 75% en 2030. Por tanto, la cronicidad del VIH implica que la atención a personas con VIH también tiene que evolucionar. Y en esos cuidados las enfermeras son una figura clave.
Por eso, el Grupo de Enfermería Experta en VIH (GEEVIH) y la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) han desarrollado el ‘Documento para el cuidado enfermero experto de personas con VIH’. Este documento cuenta con el aval del Grupo de Estudio del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (GeSIDA-SEIMC), y se ha desarrollado con el soporte de SI-Health y el apoyo de ViiV Healthcare, compañía 100% especializada en el VIH. El objetivo principal es facilitar herramientas prácticas que ayuden a las enfermeras y que permitan optimizar los cuidados de las personas con VIH en función de las necesidades y complejidad de cada caso.
Este documento no solo pretende trasladar de forma práctica el conocimiento adquirido hasta el momento, sino que también simboliza una invitación a que cada enfermera se convierta en agente del cambio, llevando adelante un modelo de atención que priorice la calidad y seguridad, la dignidad y el respeto, poniendo a las personas con VIH en el centro.
Además, pone en valor la importancia de una atención personalizada e integral que contemple las diferentes necesidades y las circunstancias personales de cada paciente. Es una herramienta que facilita el trabajo de las enfermeras y fomenta la colaboración interprofesional, para optimizar los recursos y mejorar los resultados en salud. En palabras de los autores, “los cuidados que presta la enfermería no son solo una práctica técnica; son una oportunidad que aporta valor a la salud individual y a la comunidad”.
Este documento de intervención enfermera parte del proyecto National Policy, una iniciativa multidisciplinar que surge de la necesidad de cambiar el modelo de atención a las personas con VIH en España. De él se deriva también el Modelo Óptimo de Atención a las personas con Infección por VIH, que propone cuidados centrados en la persona con VIH favoreciendo su participación en la toma de decisiones y enfocada desde la perspectiva de que el VIH es hoy una infección crónica y no mortal.
¿Por qué un documento para el cuidado enfermero en VIH?
El cuidado de las personas con VIH ha evolucionado desde un enfoque reactivo y agudo en respuesta a una condición aguda, hacia una visión más integral y holística, basada en el mencionado modelo de crónicos, en el que los cuidados enfermeros son un pilar clave. Las enfermeras trabajan en la promoción de la salud, la prevención y el autocuidado, así como en el seguimiento de la adherencia y el acompañamiento, entre otras muchas cosas. “Esta mirada permite detectar precozmente comorbilidades, disminuir riesgos asociados y asegurar la continuidad asistencial. Gracias a su cercanía con el paciente, las enfermeras están en una posición estratégica para ofrecer educación sanitaria, evaluar el impacto emocional del diagnóstico y facilitar el acceso a recursos sociales y comunitarios. Su presencia es, por tanto, esencial para garantizar una atención verdaderamente centrada en la persona y en su salud a largo plazo”, considera Margarita Ramírez, integrante del GEEVIH y enfermera de la Unidad de enfermedades infecciosas del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.
“Esta iniciativa responde a una necesidad urgente: ofrecer una atención enfermera más homogénea, personalizada y basada en evidencia para las personas con VIH. Gracias a herramientas de estratificación por perfil y complejidad, se puede ajustar la “dosis de cuidado enfermero” según las necesidades específicas de cada paciente”, explica Emma Fernández, integrante del GEEVIH y enfermera de práctica avanzada de la Unidad de VIH del Hospital Clínic de Barcelona y también autora del documento.
Jordi Puig, enfermero y director de Ensayos clínicos de la Fundación Lucha Contra las Infecciones, y perteneciente también al GEEVIH, añade que “además, permite visibilizar el valor de los cuidados enfermeros en la mejora de la calidad de vida y resultados en salud a largo plazo, empoderando a las profesionales y dándoles un espacio reconocido dentro del equipo multidisciplinar. No menos importante, esta iniciativa potencia la colaboración real entre enfermeras de diferentes ámbitos del VIH/ITS en todo el territorio nacional, fomentando sinergias y liderazgo profesional compartido”.
Los autores consideran que el documento para el cuidado enfermero experto de personas con VIH constituye una herramienta de referencia “tanto para enfermeras con trayectoria como a aquellas que se incorporan por primera vez al ámbito del VIH. Actúa como un marco de máximos que permite identificar qué se está haciendo, cómo se hace y cómo puede mejorarse. Además, proporciona un análisis estructurado por perfil de paciente, acompañado de intervenciones concretas y prácticas validadas en contextos reales. Este enfoque permite una revisión crítica de la práctica clínica, facilita la autoevaluación profesional y promueve la mejora continua en la atención enfermera”.
VIH en España
En total en España se estima que viven alrededor de 15o.000 personas con VIH. De ellas, el 92, 5% está diagnosticada, de esas el 96,6%% en tratamiento y de ellas el 90,4% con carga viral suprimida. Esto implica que su carga viral es indetectable en sangre y, por lo tanto, no pueden transmitir el virus a otras personas. En la última década, cada año se diagnostican de VIH una media de en torno a 3.000 personas en España, entre 8 y 9 al día.