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Las mujeres con VIH envejecen con un perfil de vulnerabilidad más complejo que los hombres

09/10/2026
Las mujeres con VIH envejecen con un perfil de vulnerabilidad más complejo que los hombres

Las mujeres que envejecen con VIH presentan una mayor prevalencia de fragilidad que los hombres, a pesar de ser más jóvenes y mostrar un mejor estado inmunitario. Así lo demuestra un nuevo estudio de la cohorte Over50 de la Fundación Lucha contra las Infecciones que analiza las diferencias de género asociadas al envejecimiento de las personas con VIH.  

La investigación, publicada en la revista científica Viruses, ha analizado a 588 personas con VIH mayores de 50 años, de las cuales 139, un 23,6%, eran mujeres cisgénero. Los participantes procedían de dos hospitales terciarios españoles y fueron evaluados desde una perspectiva geriátrica integral, teniendo en cuenta aspectos clínicos, funcionales, cognitivos, psicológicos y sociales.  

Los resultados muestran diferencias significativas entre hombres y mujeres. El 17% de las mujeres presentaba fragilidad, frente al 9% de los hombres, prácticamente el doble. Además, las mujeres mostraron una mayor prevalencia de enfermedades musculoesqueléticas, un 47% frente al 28%, y de síntomas depresivos, presentes en el 45% de las mujeres frente al 30% de los hombres.  

También se observaron más alteraciones del sueño entre las mujeres, un 10% frente al 5%, y una mayor presencia de quejas cognitivas, un 23% frente al 11%. Por el contrario, entre los hombres fueron más frecuentes las enfermedades cardiovasculares, un 48% frente al 35%, y las enfermedades renales, un 22% frente al 15%.  

Envejecer con VIH no es igual para hombres y mujeres 

Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es que muestra que la fragilidad no parece responder exactamente a los mismos factores en hombres y mujeres. 

En las mujeres, la fragilidad se asoció de forma independiente con la enfermedad musculoesquelética, el deterioro cognitivo, los síntomas depresivos y la malnutrición. En cambio, en los hombres, además de factores como la enfermedad musculoesquelética, el deterioro cognitivo y la malnutrición, la edad avanzada también apareció asociada a la fragilidad.  

Los autores describen así en las mujeres un patrón de vulnerabilidad multidimensional, frente a un patrón de fragilidad más vinculado a la edad entre los hombres. Estos resultados respaldan la necesidad de adaptar la atención sanitaria incorporando específicamente la salud geriátrica, mental y musculoesquelética.  

Una mirada específica a las mujeres que envejecen con VIH 

Según los investigadores, el envejecimiento de las mujeres con VIH continúa siendo una asignatura pendiente. El propio trabajo parte de que las diferencias de género en el envejecimiento de las personas con VIH siguen estando poco caracterizadas y señala que, en las mujeres, pueden intervenir conjuntamente factores biológicos, clínicos y psicosociales.  

Los resultados refuerzan, por tanto, la necesidad de tener en cuenta el género a la hora de detectar precozmente la fragilidad y abordar el envejecimiento de las personas con VIH, con una atención que vaya más allá del control de la propia infección. 

La cohorte Over50, especializada en VIH y envejecimiento 

El estudio, liderado por la Dra. Patricia Echeverría, forma parte de la cohorte Over50, coordinada por los Drs. Eugènia Negredo y Jordi Puig de la Fundación Lucha contra las Infecciones, e incluye personas con VIH de 50 años o más atendidas en dos hospitales terciarios de España.  

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